Gatao
Soledad . . No conozco nada y nada me preocupa. No veo diferencia entre sí y no. No veo diferencia entre bien y mal. No temo aquello que la gente teme en la noche. La gente está feliz como en una fiesta suntuosa o jugando en el campo en primavera; pero yo permanezco tranquilo y vagabundeando, como un recién nacido antes de aprender a sonreir, solitario, sin hogar. La gente tiene lo suficiente y para compartir, pero yo no poseo nada, y mi corazón es ignorante, turbio y ensombrecido. La gente está radiante y segura, mientras yo sigo ciego y confuso; la gente es inteligente y sabia, mientras permanezco torpe e ignorante, sin objetivo, como una ola en la superficie del mar, sujeto a nada. La gente está ocupada con un propósito, mientras sigo impractico y tosco. Estoy aparte del resto de la gente a cada instante sostenido por la Naturaleza.