Sur y después
Hasta donde alcanza la vista diviso la espalda del cielo, la transparencia del espacio que envuelve la vida como papel
de celofán con agujeros. Más allá los censores se afanan en cerrar las puertas abiertas, las sonrisas sin motivo o las canciones de libertad. Han volado con sus alas negras al luminoso sur y graznan sin descanso, pájaros de mal agüero, bestias detenidas en el tiempo sin aire, rémoras.
Un niño mira al gato que le devuelve el silencio complice sin decir nada. Cae la tarde.
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bien dicho. abrazos
ResponderEliminar"Solo me queda el goce de estar triste, esa vana costumbre que me lleva al sur, a cierta puerta, a cierta edquina." JL Borges
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